CENTRO CULTURAL YO´O JOARA

En la cosmovisión de las comunidades Yaquis, el Yo’o Joara es el espacio mágico-sagrado donde nacen y se hacen los músicos y danzantes, como parte de la profunda espiritualidad de la tribu, tienen lugar también los sones y cantos tradicionales.  

En la entrada del centro cultural Yo’o Joara se encuentra un mural que integra el centro ceremonial, la iglesia de Vícam, pueblo mayor de los 8 pueblos, donde se toman las decisiones importantes de las comunidades. Esta iglesia fue fundada por los misioneros jesuitas en el siglo XVII, reflejando el sincretismo que se generó con su llegada. 

Las casas destinadas a la medicina ubicadas en el centro, tienen la estructura y fachada tradicional de las viviendas Yaquis, construidas con materiales que el juaya ania (mundo del monte) los provee, como la madera de mezquite, carrizo y barro.

En la gastronomía tradicional realizada debajo de las ramadas, se utiliza la leña de mezquite por sus propiedades resistentes y el sazón que le da a los platillos como el wakabaki, las tortillas sobaqueras y la carne con chile. 

Las danzas ceremoniales se realizan en las ramadas, al momento de ejecutarse, el ramadón se convierte en un lugar sagrado,  es la representación del universo del monte. 

Los elementos que componen la danza del venado tienen diferentes representaciones: 

Jirúkiam (raspadores). Según versiones de nuestros mayores estos instrumentos tienen su aparición desde antes de la llegada de los españoles y se dice que representan el tallar de los cuernos del venado en los troncos o árboles del monte (Juyya ania). Otro significado que se le ha dado por parte de la comunidad es que dichos instrumentos simulan el canto de las ranas de una estanque en el cual cuenta la leyenda vieron los primeros yoemes o yoremes pararse a un venado sobre sus patas traseras y a moverse con cierto ritmo.

Baajíponia (tambor de agua). Los conocedores de la tradición cuentan que el sonido que hace, representa el sonido del corazón del venado y dependiendo de los tiempos el baajíponia da a entender que el venado está calmado o está alterado, el agua representa el estanque de la leyenda y según la tradición se considera sagrada, terminar una fiesta tradicional se rocía entre los asistentes como una especie de bautismo o purificación.

Teneboim o ténabaris. Capullos de Mariposa Cuatro Espejos,  representan el sonido de la hojarasca seca pisada por el venado en el monte, además de la víbora de cascabel (animal sagrado precolombino).

Rujutiriam (pezuñas de venado).  Simulan el movimiento de la cola del venado, el sonido sirve como instrumento y acompañamiento para los cantos.

Ajboyam (sonajas). Representa el movimiento de las patas del venado y da pauta a los tiempos dentro de la danza.

Maaso cooba (cabeza de venado). Es la máxima representación del animal (venado cola blanca), animal de sumo valor para estos grupos del noroeste. La cabeza se adorna con listones o pañoletas en los cuernos, además nunca debe de faltar la representación de la flor ya que es parte importante de la cosmogonía de estos pueblos.

Maaso buikkim (cantos de venado). Estos relatan la vida de dicho animal en los montes de la región y la importancia mágica y sagrada que le atribuyen en tiempos inmemoriales. Cabe destacar que son muchos los cantos, cada cantador mayor tiene una forma particular de interpretarlo que lo diferencía de otros. Aunque los nombres de los cantos son los mismos o similares, cada uno tiene su momento del día para ejecutarse. “Los cantos son poesía pura y natural de nuestra región y en el idioma original, la gran mayoría son de origen antiguo sin alguna datación exacta”

Los yaquis tienen un gran deber encomendado por todos los antepasados guerreros que habitaron y defendieron el territorio con todo lo que contiene. En la actualidad continúa la lucha y la etnia sigue en pie.

21